Resumenes, apuntes y monografias - Mi Resumen
Busqueda:

Home | Administracion

 

Necesidades comerciales Estados Unidos y Japon Comprobacion realista

Por: dani77

Las negociaciones comerciales con el Japón tienen alta prioridad en la agenda del gobierno de los Estados Unidos, pero están condenadas a ser frustrantes, a menos que los Estados Unidos hagan frente a ciertas realidades impopulares.
1) Las concesiones comerciales que los Estados Unidos necesitan del Japón no son las que cree la gente, inclusive muchos miembros de la administración y del Congreso. No están en productos manufacturados ni en la agricultura. Derribar las barreras a la entrada de artículos manufacturados no produciría un aumento notable de ventas. Y si lo produjera, el impacto sobre el empleo en los Estados Unidos y su balanza comercial bien podría ser negativo, porque el Japón es el mayor comprador extranjero de productos de marca estadounidense.
Los productos de los Estados Unidos tienen una participación de mercado en el Japón que es casi el doble, per cápita, de la que tienen en el mercado de los Estados Unidos los bienes hechos por compañías japonesas. Las marcas japonesas van a la cabeza en el mercado de los Estados Unidos en automóviles, artículos electrónicos de consumo, y cámaras fotográficas; los artículos de marca estadounidense llevan la delantera en el Japón en computadores y programación, bebidas gaseosas, dulces, instrumentos analíticos y clínicos, y productos farmacéuticos.
Sin embargo, la mayor parte de los bienes de marca estadounidense que se venden en el Japón son fabricados en ese país, no importados. Los producen filiales de compañías estadounidenses, casi siempre de propiedad total de éstas y no contratos de asociación, que se inclinan a comprar en los Estados Unidos su maquinaria y sus herramientas, creando así exportaciones de alto valor y empleos bien pagados en los Estados Unidos. Desplazar estas marcas estadounidenses hechas en el Japón - por ejemplo, computadores IBM o barras de chocolate Mars o anfibi& ticos Merck - con exportaciones de los Estados Unidos sería lo más que se lograría al desmontar las barreras a la introducción de tales productos. Eso no traería ni un aumento de los empleos en los Estados Unidos ni una reducción del déficit de su balanza comercial.
2) La principal preocupación de la política de los Estados Unidos frente al Japón debe ser salvaguardar nuestras exportaciones agrícolas. El Japón es, sin disputa, el mayor comprador de productos agrícolas de los Estados Unidos, y el único que paga el precio completo y al contado. Sin embargo, no hay ningún producto de los Estados Unidos que el Japón no pueda conseguir en otra parte al mismo precio, o más barato. Hasta ahora ha venido comprándoles a los Estados Unidos para proteger sus exportaciones a este país; pero en los años venideros estará muy tentado de aprovechar la carnada de las compras de productos agrícolas para negociar con la Comunidad Europea - y ésta está desesperada por encontrar mercados para sus crecientes excedentes agrícolas y más que dispuesta a subsidiar sus exportaciones agrícolas.
Está bien que los Estados Unidos traten de derribar las barreras japonesas contra la carne y los productos agrícolas, en los cuales tienen el liderazgo y de los cuales hay una fuerte demanda japonesa; pero es contraproducente desperdiciar poder negociador en productos secundarios como piñas o cítricos, y sencillamente tonto presionar por la entrada de arroz estadounidense. Por el contrario, a los Estados Unidos les interesa grandemente que mantengan en el Japón la prohibición contra el arroz extranjero y el alto precio del nacional. El gusto japonés prefiere mil veces el arroz a cualquier otro cereal. Su alto precio es lo único que induce a las amas de casa de Tokio a comprar en cambio trigo de los Estados Unidos. Además, en el Japón hay un excedente de arroz nacional; el alto precio se debe al monopolio oficial.
3) Pero sí tiene sentido presionar al Japón para que haga concesiones en servicios. Las barreras japonesas contra la entrada de extranjeros en este campo son muy altas, mientras que los Estados Unidos ponen muy pocas trabas al ingreso de los japoneses en servicios (por ejemplo, la banca). Siempre que se les ha permitido a los americanos operar servicios en el Japón, en comercio de divisas extranjeras, comidas rápidas, suscripciones de bonos, seguros, mantenimiento de edificios de gran magnitud, o suministro de empleados temporales, lo han hecho bien, y al mismo tiempo han mejorado las normas y la calidad. Y existen grandes oportunidades, aunque en gran parte cerradas, en información, construcción y transportes. Sin embargo, la opinión pública y la prensa les prestan escasa atención a los servicios y, por consiguiente, el gobierno no les da alta prioridad.
4) Es necesario reenfocar tanto el método como el contenido de nuestra política comercial frente al Japón. Los japoneses no dominan por su fuerza sino por su debilidad. Los sectores más fuertemente protegidos de su economía - distribución minorista, granjas, servicios financieros - son anticuados, de altos costos y fraccionados como lo son siempre las industrias protegidas. Sin embargo, dichos sectores tienen aun más fuerza política que sus similares de los Estados Unidos; por ejemplo, los productores de tabaco y el puñado de cultivadores de remolacha azucarera de Colorado. Ellos son los que les proporcionan dinero a los insaciables partidos políticos, como se alcanzó a vislumbrar en el reciente escándalo de los valores de bolsa en el Japón. Los empleados públicos japoneses no quieren a los extranjeros, tal vez porque no los pueden controlar fácilmente.
Sin embargo, necesitan presión de fuera para forzar el cambio en sus propios grupos de interés políticamente poderosos. Pero no pueden "negociar". Tienen que ser "forzados"; tienen que quedar en capacidad de decir: "Fue que nos forzaron". Y no pueden ceder con frecuencia - una vez al año y, a lo sumo, dos.
Los Estados Unidos deben estudiar cuidadosamente su estrategia, en vez de reaccionar a toda queja de la industria estadounidense. ¿Cuál es la concesión económica única pero importante que, en realidad, queremos obtener este año del Japón? ¿Y qué vamos a presentar como demandas con el único fin de irlas descartando después, según convenga? ¿Cómo les decimos que "no" a los norteamericanos cuyas pretensiones no harían más que debilitar nuestra posición negociadora? ¿Y cómo hacemos para evitar que los japoneses se aprovechen de nosotros, como se están aprovechando de nuestra solicitud de acceso al mercado arrocero, tanto para buscar apoyo a fin de que haya mayor control gubernamental como para justificar recortes en sus exorbitantes subsidios al arroz (sin la menor intención, por supuesto, de permitir la entrada de arroz americano>?
5) Por último, el problema central de la política comercial de los Estados Unidos en los próximos cinco años no va a ser el Japón: sería la Comunidad Europea. Tenemos que impedir que ésta se convierta en una "Fortaleza Europa", que es justamente lo que están pensando muchos políticos y hombres de negocios europeos, para quienes la unificación económica es el camino hacia el objetivo del general de Gaulle, de una Europa sin los americanos.
En Europa les tienen miedo a los japoneses; si se les permitiera libre entrada, los automóviles y los artículos electrónicos de consumo japoneses conquistarían una participación de mercado en este continente superior a la que tienen en los Estados Unidos. Pero existe el peligro de que ese temor se manipule para impedir también la entrada de bienes, servicios e inversiones de los Estados Unidos. En realidad, la manera de ajustar en los próximos años nuestras relaciones comerciales con la Comunidad Europea determinará cómo serán nuestras relaciones con el Japón; porque los nuevos principios de las relaciones económicas internacionales evolucionarán a partir de las negociaciones entre los Estados Unidos y Europa, más bien que de las negociaciones entre los Estados Unidos y el Japón.
Con la "reciprocidad", término que está ahora tan en boga en Europa, los Estados Unidos quedarían en una posición muy sólida. Nuestros mercados de bienes, servicios e inversión son, en general, bastante más abiertos que los de muchos países europeos. Y si se establece como principio la "reciprocidad", quedaríamos también en la posición más sólida posible en nuestras relaciones con el Japón y la más favorable para los intereses económicos y las creencias de los Estados Unidos.

Resumenes, apuntes y monografias - http://www.miresumen.info

 

 

Not yet Rated

Haga Click en el icono XML para recibir resumenes de Administracion Via RSS!

 

Copyright © 2007 Miresumen.info Todos los derechos reservados - Resumenes, apuntes y monografias

Biografias de actores, artistas, cantantes, cientificos, famosos, autores, matematicos y filosofos

Articulos gratis - Articulo - Yugler.com

GOOGLE - Encontra lo que buscas

GOOGLE - Encontra lo que buscas

 

Enlaces


| Insumos Medicos | Tarjetas de video | Casas Rurales | Directorio en español | Casino Online | Camiones |

Powered by rdsc77

Powered by Article Dashboard